Llevamos casi 2 años hablando sobre transformación digital, sobre los cambios en el mundo empresarial, en el mundo de la enseñanza y por supuesto en el mundo laboral.

Sin embargo, parece que tras el encuentro de Davos y el informe sobre el tsunami laboral que viviremos en los próximos 5 años y el impacto que esto está teniendo en los medios de comunicación, nos lo vamos a tomar más en serio.

En este post de hoy, no voy a hablar del cambio en el mundo laboral, de la destrucción de empleo en la economía tradicional que no se verá compensada por la nueva economía. No voy a reflexionar sobre las materias “funcionales” que nuestros hijos deben traer “de serie” y esas cualidades “soft” que debemos integrar en nuestro Software Humano.

Os quiero hablar del hombre, de cada uno de nosotros y de cómo debemos comenzar a pensar en nosotros como en una tecnología cuasi perfecta, que la tecnología digital puede ayudar a engrandecer.

Estamos desarrollando avances tecnológicos a velocidad exponencial, cuyo objetivo primario es reproducir las capacidades humanas y mejorarlas. Si somos capaces de generar pensamiento en las máquinas como el de la tecnología humana y a esto agregamos el conocimiento global, instantáneo e ingente, habremos creado superhombres.

Tenemos que estar preparados tanto como personas como profesionales. Debemos comenzar a reinventarnos como organizaciones y ya existen, mucho antes que los estudios del World Economic Forum, estudiosos y divulgadores que nos hablaron de ello.

Ray Kurzweil fundador de Singularity School nos habla del futuro del ser humano, de la singularidad, de predicciones concisas sobre lo que vamos a vivir.

Andrew McAfee  coautor de La carrera contra la máquina, lleva compartiendo su visión sobre el futuro del empleo durante más de diez años.

Pasará Davos y todos volveremos suavemente a nuestro día a día. Quizás de cuando en cuando hablemos de transformación en nuestro trabajo, participemos en actividades de transformación pero lo más probable es que se nos olvide la sensación de urgencia que hemos vivido estos pasados días.

Yo os invito a que leáis a Isaac Asimov , desde esta Navidad para mi se ha convertido en un reto de vida. Leer Asimov, todo Asimov a lo largo de mi vida. Pero os invito a que leáis Asimov, no sólo la historia, sino sus libros de divulgación científica pero sobre todo, los libros de Ciencia Ficción porque estoy convencida de que la vida que describe, es mucho más ciencia que ficción y debemos prepararnos para un mundo muy diferente del que hemos vivido desde que nacimos.

No es casualidad  la convulsa situación política provocada, entre otras cosas, por el desencanto de una situación económica que genera filias pero cada vez más fobias y diría que odios. ¿Cómo vamos a afrontar esta situación cuando la perdida de empleos sea irreversible, las compañías tradicionales se recompongan teniendo que prescindir de más del 50% de las plantillas? ¿Cuando aquellos que no hayan estudiado ciencias, no sepan estadística, no entiendan de inteligencia artificial, de predictividad se encuentren excluidos del mercado laboral para siempre? ¿Qué pasará cuando los modelos económicos de países enteros como China se vean en riesgo gracias a tecnología capaz de imprimir en 3D en local? ¿O cuando compañías enteras como la de la fabricación de coches, cambien por completo no sólo provocado por nuevos modelos de movilidad, sino por nuevos modelos de fabricación a través de impresión 3D? 

 

Los políticos, las instituciones educativas, las empresas, los individuos debemos ponernos en marcha YA.

En España, necesitamos un Plan Maestro que defina la hoja de ruta clara donde todas los agentes pongan en marcha sus planes de Transformación, que preparen a la economía y todos sus jugadores para el Tsunami. Hay que empezar cuanto antes para aprender cuanto antes. Esto es una emergencia real a la que tenemos que enfrentarnos juntos, paso a paso.