Hace unos días Mosiri escribió aquí cómo hemos añadido la H de humildad a nuestra fórmula de la transformación digital para poder recoge una actitud que es básica para aprender y para crecer y la hemos incorporado al CÓMO realizar la transformación digital ya seas empresa o persona. No hay aprendizaje cuando uno ya lo sabe todo y tiene todas las respuestas y no aprender en estos tiempos es un suicidio intelectual y económico. Por eso siempre me gusta recordar esta frase del filósofo del siglo XX Eric Hoffer:

“En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe.”

Precisamente ayer, en una actividad de la escuela de coaching en la que me he formado estuvimos en una actividad de cineforum que hay cada mes viendo una película que trataba del proceso de salida de la zona de confort ya las diferentes actitudes. Curiosamente era una película de dibujos animados de DreamWorks, Los Croods, y aunque ya la había visto, nunca la había leído con los matices y las lecciones que ayer descubrí en el debate posterior. Y casi todo iba de aprendizaje. Los protagonistas son una familia de cavernícolas que había resuelto toda su vida y sobrevivido usando la fuerza y el refugio de una cueva. Ocurre un cataclismo que les fuerza a cambiar y al salir de tu zona “segura” descubren que las reglas son otras en el nuevo mundo y la única forma de superar los nuevos obstáculos es aprendiendo.

El personaje del padre (para los que hayáis visto esta película) al principio no aprende como el resto de la familia, busca encontrar lo mismo que ya tenía y aunque la realidad es muy diversa él solo ve lo que ya veía. Poco a poco el resto de la familia va aprendiendo, disfrutando del nuevo mundo y de sus reglas y el personaje del padre y sus antiguas soluciones a los problemas van siendo cada vez menos relevantes para el grupo hasta que finalmente él mismo se transforma internamente.

Porque, el verdadero secreto es que nada cambia hasta que nosotros cambiamos por dentro. El aprendizaje es eso, cambiar uno mismo para cambiar como vemos el mundo. El cambio es bueno. Le viene bien a nuestro cerebro, crea conexiones neuronales nuevas. Por eso nuestra actitud ante la vida, antes sus cambios depende de nuestras creencias y estas son pensamientos y, por tanto se pueden cambiar. Por eso Mosiri y yo estamos convencidos de que esta transformación digital, este mundo postdigital aunque parezca un mundo que va sobre tecnología en realidad es un mundo que va sobre gente y la clave está en el cambio de la gente ya sean estos clientes, empleados o directivos.

Por eso os invito a que veáis esa película, Los Croods, con esta visión de crecimiento y y  veáis como uno no pierde nada cuando sale de su zona de confort, simplemente amplia su  mundo y las cualidades que le servían en aquel espacio anterior también tienen una utilidad, aunque diferente, en este nuevo mundo ampliado. La transformación digital de nuestra sociedad está ampliando nuestro mundo, demos ese paso y cambiemos nosotros con el mundo pues como dijo el escritor francés Honoré de Balzac:

“Aunque nada cambie, si yo cambio todo cambia”