Yo no soy surfero, que más quisiera yo, pero soy un adicto a ver videos de surf. Me impresiona verlos disfrutar con esas olas que a la mayoría nos aterrarían en las costas de Australia o de Hawaii. Por eso, el otro día viendo uno de estos videos caí en la cuenta de que el surf es una buena metáfora de cómo encarar estas “olas de innovación” que están cambiando el mundo y a las que hemos de responder con la transformación digital de las empresas y de nosotros mismos.

Repasé un manual de surf y lo que encontré es que lo primero que uno debe aprender antes de poner en pie en la tabla es a “remar”. Uno rema desde la orilla a la zona donde las olas de forman y es un trabajo costoso y una vez allí uno se da la vuelta, encara la playa y vuelve a remar, esta vez para que las olas le pillen moviéndose con una velocidad relativa menor y en ese momento le permita ponerse de pie en la tabla y empezar a disfrutar.

Si no haces esto, si te quedas quieto donde empiezan a formarse, la ola pasará por debajo de ti, te subirá y bajará como si fueras un corcho y te perderás toda la diversión, ni te enteraras, serás como cualquier bañista con un flotador. Pero, peor aún es si esperas a que la ola rompa sin haber remado hacia ella, entonces te cogerá con toda su fuerza y te hundirá y jugará contigo hasta ponerte en peligro.

Estos sencillos consejos se puede trasponer al mundo real y a cómo preparase para los cambios, cómo hacer la transformación digital. En primer lugar uno debe remar hacia los cambios, hacia las olas, hacia donde se genera el movimiento. No debe esperar a que le llegue la ola y te puede ahogar. Las olas llegarán y las olas grandes son peligrosas. Ir hacia la ola es formarse, estar atento a los cambios, ir dando pasos, adoptando lo más sencillo, pidiendo ayuda a otros para saber cómo hacerlo, asumiendo que hay que cambiar, en suma, moviéndose sabiendo que el cambio es inevitable y que si lo aprovechamos hasta puede ser bueno para nosotros pues no seremos de los que hunda la ola.

Una vez que estas cerca de donde se inician los cambios solo has hecho la mitad del trabajo. Entonces tienes que orientarte hacia los resultados que quieres obtener como empresa (igual que el surfista se orienta hacia la play donde quiere que le lleve la ola), y en ese momento remar en esa dirección, no quedarse quieto. A esto se le llama innovación permanente, aprovechar las novedades tanto en gestión como en tecnología, que cuando la ola llegue tu puedas ponerte de pie y ser uno de los que la aprovechan, organiza tu empresa para que los cambios le ayuden.

En resumen, la única manera de sobrevivir y disfrutar de  estos cambios que vienen es encarándolos con decisión y no dejando de trabajar y de prepararse nunca, adaptarse a la velocidad y el ritmo del cambio y no olvidando que los cambios reales en las empresas se hacen con la gente. Cuidemos todos los elementos de la fórmula de la transformación digital y seremos los surferos de las nuevas olas de innovación

Cuidemos todos los elementos de la fórmula de la transformación digital y seremos los surferos de las nuevas olas de innovación