Hay quien piensa que la transformación digital de las empresas es un proceso que solo involucra a la tecnología y que es forzada por la aparición de novedades tecnológicas, una especie de obligación de  “estar al día”. Sin embargo, estas dos afirmaciones son erróneas. Lo que de verdad obliga a la transformación digital de una empresa son sus clientes. Los clientes de hoy y de mañana ya no son los mismos que aquellos para los que se desarrollaron gran parte de los procesos que sustentan la vida diaria de las empresas. Ni la publicidad, la comunicación, el marketing, la estrategia, la atención al cliente o las propias tiendas de hoy están ya a la altura del nuevo cliente digital.

Así comienza el articulo que El Norte de Castilla me pido para su especial sobre economía digital. Os dejo en enlace por su queréis acabar de leerlo. Lo que es verdad es que según avanza nuestro conocimiento de las claves de la transformación digital más cuenta me doy de la verdad de esa afirmación que aprendí de Carina Szpilka, el mundo digital no se caracteriza por se más tecnológico, en realidad lo que es es más humano: mas social, más personalizado, más conversacional, más colaborativo… frente a un mundo que muchos añoran y que está desapareciendo día a dia y que era más competitivo, más cerrado, más individualista, más egoísta, más jerárquico…….yo os aseguro que no lo voy a echar de menos.